Y lo cierto es que no han tenido esa denominación a lo largo de la historia, sino que se considera al monje benedicto italiano Guido de Arezzo, nacido en el siglo X, el padre de la notación musical.
En su función conocía bien las dificultades que los jóvenes novicios tenían para aprender todos los cantos de la liturgia de entonces, lo que ahora conocemos como canto gregoriano. Estos cantos, sin ...
Algunos sinestésicos poseen una profunda sensibilidad musical, pues pueden distinguir e identificar sonidos que otras personas no pueden percibir. Un lesión provocó una explosión de creatividad en un ...